La osteoporosis resulta la enfermedad ósea más común, volviendo los huesos más frágiles aumentando el riesgo de fractura. Dicha enfermedad afecta principalmente a las mujeres, luego de la menopausia.

Como sabemos la actividad física y el ejercicio físico, pueden mejorar la salud en general y la condición física, previniendo así problemas a futuro y brindando una mayor calidad de vida (a cualquier edad), tanto en mujeres como en hombres.

Para tal fin la salud ósea resulta indispensable, no sólo por su rol fundamental en el movimiento y la protección, sino también que desarrolla un importante papel en el almacenamiento y equilibrio de minerales y la hematopoyesis.

Recientemente, en Brasil, con el objetivo de comparar los efectos de dos programas de entrenamiento de la fuerza con periodización lineal sobre la densidad mineral ósea, la autonomía funcional, la fuerza muscular y la calidad de vida en mujeres postmenopáusicas en tratamiento farmacológico,  Borba-Pinheiroa y cols. en su trabajo publicado en 2016, decidieron comparar las cuatro variables anteriormente mencionadas. Para tal fin formaron tres grupos: el primero realizó entrenamiento de fuerza tres veces por semana, el segundo grupo dos veces por semana y el tercero, grupo control. Todas las participantes fueron evaluadas pre-post en: su densidad mineral osea con DEXA, pruebas de autonomía funcional a partir del protocolo para el desarrollo latinamericano en personas maduras, un cuestionario de calidad de vida en personas con osteoporosis y fuerza muscular evaluada mediante un  test de 10RM en miembros inferiores en prensea a 45º y Sillón de cuadriceps.

El grupo que entrenó realizazo durante 13 meses: prensa a 45º, sillón de cuadriceps, ejercicios de flexión plantar, sentadillas, adducciones de cadera, gluteos en máquina, flexiones y extensiones de codo y abducciones de hombro. Las intensidades variaron entre el 60 y el 90% de 1rm estimado y la duración de las sesiones fue de una hora.

Los resultados indicaron que tanto la intervención de tres, como de dos sesiones semanales mostraron resultados superiores frente al grupo control en las cuatro variables analizadas.  Por otra parte, el grupo que entrenó tres veces por semana se mostro mejoras significativas (p < 0.05) frente al grupo que lo hizo dos veces por semana: en cuanto a densidad mineral osea, test de 10rm en prensa y en el cuestionario de calidad de vida. (Borba-Pinheiroa, 2016)

 

Pre y post test para la densidad mineral ósea (BMD).  El símbolo (*) indica diferencias intra-grupo (p < 0.05) y el símbolo ({) indica diferencia entre grupos (p < 0.05).  (Borba-Pinheiroa, 2016)

Pre y post test para la densidad mineral ósea (BMD). El símbolo (*) indica diferencias intra-grupo (p < 0.05) y el símbolo ({) indica diferencia entre grupos (p < 0.05). (Borba-Pinheiroa, 2016)

 

Por otro lado, en un importante trabajo de revisión, Jincheng Xu y cols. publicaron en Febrero de este año un extenso articulo: “Effects of exercise on bone status in female subjects, from young girls to postmenopausal women: an overview of systematic reviews and meta-analyses”,  realizado sobre otras revisiones y meta-análisis con el objetivo de resumir la evidencia actual en cuanto a los efectos del ejercicio y la actividad física sobre la salud osea, tanto en niñas como en mujeres pre y post menopaúsicas.

Luego de un intenso trabajo de busqueda que inicio con 973 publicaciones científicas, para luego de un proceso de selección a partir de distintos criterios concluir con 12 trabajos de revisión o meta-análisis que serían incluidos en sus resultados y conclusiones.

¿Cuáles fueron estas?

La actividad física regular resulta fundamental para mejorar la salud osea en niñas y mujeres. En chicas jóvenes el inicio de la pubertad parace ser la fase más sensible para maximizar las ganancias de masa ósea, siendo de ultilidad pequeñas sesiones de ejercicio con impacto dentro del ámbito escolar.

En mujeres jovenes pre menopaúsicas ejercicios con alto impacto tiene los mayores beneficios en la densidad mineral ósea, aunque también resultarian útiles breves sesiones de ejercicio en el hogar o en el trabajo.

En mujeres post menopaúsicas, cuando sea posible, también deberian utilizar protocolos de ejercicio con impactos.

La combinación de ejercicios con impacto y entrenamiento de la fuerza, resulta la mejor opción para mantener y mejorar la densidad mineral osea. (Jincheng Xu, 2016)

«La fuerza cura.» y previene…

Bibliografia:

Borba-Pinheiroa, C. J. (2016). Resistance training programs on bone related variables and functional independence of postmenopausal women in pharmacological treatment: A randomized controlled trial. Archives of Gerontology and Geriatrics, 36-44.

Jincheng Xu, G. L. (2016). Effects of exercise on bone status in female subjects, from young girls to postmenopausal women: an overview of systematic reviews and meta-analyses. Sports medicine.